Siento la soledad, densa e irreversible,

compañera vieja que a veces se muestra guapa.

Pidiendo compañías imposibles, y  exigencias baldías.

condescendiente y embustera conmigo misma.

Y de pronto peso más; las piernas y el estómago.

Me pongo mustia pero no me sé explicar.

Rechazo la compañía que necesito

por un orgullo escondido que ni percibo.

Que piensa que por aceptar lo deseado,

se debilita más y se engaña.

Y empujo hacia fuera queriendo abrazar.

Doy silencios cuando quiero reir a carcajadas.

Y siento que soy un desperdicio cuando me miro al espejo.

Porque me veo guapa