Las palabras vuelven cuando fluyo,

cuando me diluyo en la paz de una serenidad momentánea,

solo cuando relajo mente y razonamientos.

Olvidar problemas y ambiciones,

planes de futuro e indignaciones varias.

Aceptar con paciencia lo que viene,

para recuperar la ilusión y la energía.

Llorar de alegría y mirar los árboles.

Disfrutar del sol y observar el vuelo ligero

de los pájaros.

De los pájaros que van a algún lugar

fluyendo, flotando, vagando.

Para volver a volver.