Siento que te pierdo,

no puedo asirte porque no sé donde estás.

Océanos de hielo nos separan,

latitudes e idiomas.

La cercanía del primer beso,

se va quedando en el olvido.

Ya no recuerdo casi tu cara

y necesito fotos para rememorarte.

Nos diluimos como una pastilla de jabón

nadando en un mar salado y profundo.

La ilusión va quedando marchita,

y miro el teléfono de forma infinita.

Ni tu voz, ni tus palabras.

Ni en inglés, ni en ese español que suena a portugués.

Te deshaces en un recuerdo

que parece un sueño.

De esos en los que no te quieres levantar.

Pero el despertador suena.

Y comienza la vida real.

Holandés, necesito una señal.