Necesito abrazarte,

sentir que eres cálido,

gato de la montaña.

Saber que franquear tu espacio vital,

no te va a producir ninguna alergia

y que igual, hasta te gusta.

Porque tocarse está bien.

Sentir el calor humano,

mientras el aire sopla.

Sentir el reflejo de lo que se siente,

mientras sale por tu piel.

Como un traspaso de energía involuntario.

Un rayo de luz, que se agita,

y se da porque se tiene.

Aunque seamos solo amigos.

Porque yo a los amigos también

necesito abrazarlos y quererlos.

Y a lo mejor pronto te dejas.

¿A qué sí?.