Me levanto resacosa,

intacta mi capacidad de dar

baldía tengo la euforia,

se me borra la esperanza.

Agarra en mi una impotencia,

en mi vientre algún día caduco.

Viéndome en flor,

bella y generosa,

contando los minutos,

para tomar una decisión

irreversible.

Sin que nadie haga algo para evitarlo.

Mi fuente brota sin cauce,

preguntándome si algún día,

podré dejarla fluir,

y bañar un nuevo mundo,

con mi amor.