En el primer ejercicio ya siento mi cuerpo,

la música avanza y yo llego tarde.

Volver a bailar, tras meses inactiva,

saludando al sol, relajada en la luna.

Y ahora cada músculo se queja,

mi cuello se queja esta mañana.

Después de forzarlo sin darme cuenta.

Este cuello de jirafa desvencijada

o grácil según el momento, según la situación.

Y persigo a la música en vano.

Sudando la vida, bailando el tiempo.

Y esta tarde de nuevo,

intentaré volver a volver.